Hemos aprendido tantas cosas en el camino por pocos años
que lleve el viaje.
He tenido más de un amor, y muchos, por más de una noche.
Sigo respirando por más destruida que me sienta,
sigue latiendo el corazón paso a paso,
y auqnue se diga que no siento,
las sensaciones son varias.
No sigo ya las pisadas que hace unos momentos pensaba
ni sigo las huellas de esos amantes al marcharse.
Dejé de ser la loca que mandaba señales a la madrugada
y no fui más aquella que llamaba cuando estaba sola.
No rogué por un beso
ni seguí la histeria de más de un hombre,
ignoré las vueltas del coqueteo barato que ofreció más de uno
y me abalancé sobre muchos brazos,
sin pensar que algunos iban a pedir algo.
Descubrí millones de mentiras,
y novecientas noventa mil veces miré para otro lado.
Puse la otra mejilla para varias amigas
y seguí caminando cuando escuchaba gritos,
pero siempre respondi a un pedido de ayuda.
Quizás fui MALA MINA para más de uno,
quizás no le presté atención a algunas palabras
como : "quisiera tenerte", "quisiera que fueses mía".
Pero conocía a las personas que las decían,
y eso bastaba para no decir nada.
Sentí muchas cosas despúes de sueños frustrados
y me di cuenta que no soy de acero,
y que no puedo sola.
Me di cuenta que no gusta estar sola,
y que, a veces, me refugio en ciertas personas.
que lleve el viaje.
He tenido más de un amor, y muchos, por más de una noche.
Sigo respirando por más destruida que me sienta,
sigue latiendo el corazón paso a paso,
y auqnue se diga que no siento,
las sensaciones son varias.
No sigo ya las pisadas que hace unos momentos pensaba
ni sigo las huellas de esos amantes al marcharse.
Dejé de ser la loca que mandaba señales a la madrugada
y no fui más aquella que llamaba cuando estaba sola.
No rogué por un beso
ni seguí la histeria de más de un hombre,
ignoré las vueltas del coqueteo barato que ofreció más de uno
y me abalancé sobre muchos brazos,
sin pensar que algunos iban a pedir algo.
Descubrí millones de mentiras,
y novecientas noventa mil veces miré para otro lado.
Puse la otra mejilla para varias amigas
y seguí caminando cuando escuchaba gritos,
pero siempre respondi a un pedido de ayuda.
Quizás fui MALA MINA para más de uno,
quizás no le presté atención a algunas palabras
como : "quisiera tenerte", "quisiera que fueses mía".
Pero conocía a las personas que las decían,
y eso bastaba para no decir nada.
Sentí muchas cosas despúes de sueños frustrados
y me di cuenta que no soy de acero,
y que no puedo sola.
Me di cuenta que no gusta estar sola,
y que, a veces, me refugio en ciertas personas.