Cómo se cura un corazón roto?
Algunos dicen que el tiempo todo lo cura, otros te dicen que busquen alguien más en quién centrar las ideas, otros aseguran que es sano ahogar penas en alcohol, algunos se aíslan de todo. Se encierran en una burbuja.
Yo pasé por todas esas etapas, para olvidar a la misma persona. Te preguntaras Qué conseguí?
Bueno, salí con otras personas, expandí mi cultura alcohólica, pase bastante tiempo sola, me refugié en mi misma, y hasta aprendí a valorarme a mi misma en el camino. Volví a tener una pareja, conviví con esa persona, me separé, viví sola...
Qué pasó después?
Un día decidiste volver.
Un día un mensaje tuyo inundó mi pantalla y todo lo que creí que estaba estable, fue destrozado por un tsunami bautizado con tu nombre.
"Desaparecida" - primer mensaje.
Y me sentí caer, reconocí la debilidad de mis rodillas al ver tu nombre nuevamente.
Te dejé pasar ese mensaje, me aferré al cariño que instale en mi misma, me aferré a mi idea de estar bien.
No sirvió de nada, esa misma noche una catarata de recuerdos llegó y cada frase que alguna vez me llenó el corazón, hoy me lo rompía nuevamente.
Y la curiosidad de que vuelvas, porque... Para qué volves?
Tenia que saberlo...
"Hola" - fue mi primer palabra y el final de mi orgullo, la dignidad y el amor propio que creí poseer. Todos ellos, juntos, se fueron.
Y te vi un par de veces, te besé en el desafío de tenerte cerca y querer sentirte nuevamente.
Luego me acosté nuevamente contigo, me sentí plena en el calor de tu abrazo para dormir, en los besos en la espalda.
Y con el tiempo, me enamoré.
Me enamoré de tu crecimiento, de los cambios que pude observar.
Me enamoré de tu actitud, de lo atento que te volviste con los años.
Me embelesó como trabajabas, la nueva cercanía con tu familia, hasta el amor que no te das cuenta que demostras por tu sobrino. Me enamoró.
Y en mi distracción te dije que te seguía queriendo, y en tu frialdad me dijiste que no me confunda.
Buscabas mi persona, pero para no estar solo. Me buscaste para curar TU corazón roto, y sin quererlo, me autodestruí en el sendero.
Escuché cuando me llamaste "Amiga" y ese día, se detuvo el primer latido.
Escuché cuando me dijiste que se trataba de no querer dejar de verme, oí que me apreciabas, pero que hay cosas que nos pasaron que JAMÁS me perdonarías.
No creíste en el borrón y cuenta nueva, y tampoco supe ver las señales de que mientras yo dormía en tu cama, vos respondías otro mensaje.
La ultima vez que nos vimos, supe ir en plan de despedida, pero me conoces. Las despedidas las odio, pero si tiene que haberlas, que duelan y que valga la pena el dolor.
Nos vimos una última vez, te besé, me abracé a vos, me desnudé, me puse mi mejor equipo negro para verte, te sorprendí y me dejé ser.
Dí todo de mí, quise irme con la certeza de que realmente hice todo lo que pude.
Cuando terminamos, los dos inconformes por nuestra noche de cama, me contaste de ella, te justificaste con estar conociéndola.
La nombraste, le respondiste mensajes en mi cara a las 2:30 am.
Me repetiste la palabra "amiga", "cariño", "no quiero dejar de verte"... y aguantando las lagrimas no me di cuenta de todo lo demás...
Volví a mi casa, repensé todo lo sucedido y llorando me quedé helada. La conozco, sé quién es. Los amigos de los amigos tienen estas cosas...
14 de Agosto de 2004 te di todo lo que te pude dar, y lo hice mal. Hasta el 2011 estuve luchando para mantener una relación con vos, que solo trató de remar contra infieles y peleas.
En diciembre de 2015, di todo de mi, de la mejor manera y con todo el esfuerzo de que salga bien, pero tu estabas mal.
Hoy estas con ella diciendo que "felicidad es lo que tu me das"...
Hoy estoy llorando una vez más.